


¿Cambió su vida después de la pandemia?
La pandemia movió el mundo, y no solo el exterior, también el interior de todos nosotros. Nos dimos cuenta de lo perjudicial que podemos ser los humanos para el mundo y la naturaleza. Bastaron unas semanas encerrados para que la Tierra respirara mejor: los animales salieron de sus escondites y transitaron libremente por lugares que, en otro tiempo, les pertenecieron y de los que poco a poco los fuimos desplazando.
En Colombia se hizo evidente la precariedad de los servicios internet que tenemos en los hogares y que las empresas nos venden «como lo mejor de lo mejor», con juegos de palabras que pocos entendemos, pero que el acelerado tránsito a una educación virtual permanente dejó al desnudo.
Enfrentarse de nuevo —y de lleno— a la convivencia diaria y las relaciones cara a cara fue otro reto para gran parte de la población, especialmente para las nuevas generaciones: muy hábiles en la cibercomunicación, pero poco entrenadas en el arte del encuentro humano. Las restricciones de movilidad, la pérdida de autonomía y muchas otras cosas nos pusieron los pelos de punta (en sentido figurado, claro está).
Al menos eso pensamos nosotros, los rolloristas. Pero ¿qué pudo haber cambiado realmente en la vida de las personas al vivir una pandemia? Decidimos abrir este espacio para preguntar precisamente eso.
Así que la edición 30 de El Rollo es una ventana abierta a distintas visiones de lo que significó enfrentar una situación que trastocó la forma en que vivíamos hasta ese momento. Un cambio drástico para algunos, para otros simplemente la aceleración de algo inevitable, para algunos más, nada cambió. En fin, diferentes miradas de un mismo rollo —en este caso ese rollo pandémico que nos tocó vivir—.

