LUNES

23-marzo-2020

Mañana inicia la cuarentena nacional, decretada, luego de mucho insistirle  al presidente de Colombia Iván Duque, nadie lo quiere, ni lo respeta, ni espera nada de él, porque de todas formas nada hace y lo que hace, lo hace mal. Cuando digo nadie, me refiero a nosotros, los otros, no los uribistas o la “gente de bien”. Al parecer la plaga somos nosotros que vamos a convertir a Colombia en “castrochavista”, o en el comunismo cubano, o en el socialismo ruso, o en la “extrema izquierda mamerta vaga que no estudia, sino que marcha”.

El presidente anuncia varios decretos y  la marea baja, al menos en opinión, hasta el decreto 444, han sido semanas de críticas porque no quería cerrar aeropuertos, algo que debió hacer desde el primer contagiado declarado en el país, aún más, desde el primer contagiado de España, Italia o cualquier otra parte de Europa, aún más, antes de importar a los colombianos atrapados en China cuando todo esto empezó, pero no, como siempre, creemos que la maldad es algo que le ocurre a los demás, que está allá, en el otro lado, lejos de este charco, pero lastimosamente en Colombia siempre llueve sobre mojado.

Ilustración: Cortesía de Don Fingo
"Don Barbarias"
 @DonBarbarias  /  @DonFingo.caricatista 

Así pues, mañana iniciamos la cuarentena obligatoria por 19 días, esperamos que no sean más, aunque cada día nos damos cuenta que le harán falta es meses a este 2020. En Calarcá y el Quindío, estamos en toque de queda desde hace una semana, nunca antes se había presentado algo parecido, la gente está como loca, comprando panela, arroz, frijoles, lentejas, papel higiénico, desodorantes, frutas, verduras, papel higiénico, enlatados, agua, gaseosas, papel higiénico. Y así, todos, abasteciendo sus mercados.

El alcalde propuso un pico y cédula para salir, este empezará a regir mañana.

Pero hablemos de ayer, de antier, de febrero o de enero. Ya sabíamos que en China se había declarado la alerta porque alguien presentó síntomas, luego lo evaluaron, se dieron cuenta que era una gripe, que pertenecía a la familia de los coronavirus y luego la llamaron Covid – 19, pero esto ya es periódico de ayer. Lo cierto es que sabíamos, estábamos pendientes de las noticias, nos invadieron de información, criticamos la información, nos aburrimos de la información, pero no creímos en la información, al menos no de la forma que se esperaba. Creímos en el desastre, en la angustia y en el desespero de comprar papel higiénico. ¿Por qué tanto papel?, no he podido entender.

Ahora bien, esta ha sido la semana más extraña para todos, cada día salen noticias nuevas, decretos nuevos y formas de actuar diferentes. El domingo pasado, como una medida desesperada, my president declaró que los colegios públicos entraran en cuarentena, se le sumaron las universidades y luego los privados. Nadie volvió a ver clase presencial esta semana. Andamos en redes, en Twitter, en Instagram y en Facebook. Aún no ha empezado la verdadera situación de aislamiento y a muchos los ha consumido la histeria.

Hoy fue un día caótico, aunque muchos ya están encuarentenados, mañana empezará lo pesado. Mi mejor amiga estaba atrapada en otra ciudad, no podía salir, aquí cerraron fronteras, en Bogotá cerraron peajes, todos estábamos paralizados. Hoy salió otro decreto y al parecer los municipios tendrán que darles dinero a ciertas empresas para no afectar la economía, esto apenas empieza en Twitter, seguiremos informando. Sin embargo, ya llevamos 5 días de entrenamiento.

En mi casa nos pudimos abastecer, todos somos focos de infección y estamos conscientes de eso, pero los adultos no nos querían hacer caso, no logramos convencerlos de que esta situación es grave, de que no salieran, de que no saludaran de mano, de que no hablaran con personas, de que se aislaran. Llevamos una semana alistando todo, y en este preciso momento una amiga me acaba de escribir que entró en crisis, por llevar dos días en casa, la situación será más pesada. No bastará esta semana para habernos acomodado, y ya presentamos ladrones, desesperos, angustias y unos cuantos muertos en Colombia.

Antes de mañana, la línea de contagio me ha tocado por varias puntas, la ansiedad me invade y luego de tener que utilizar el transporte público 3 veces esta semana, no he podido dejar de pensar que lo mejor es quemar la ropa que usé. Cada día estoy asintomático, cada día siento tos, dolor aquí, allá, arriba o abajo, toso, me duele la garganta, se me quita, leo, veo series, escribo, toso, me río, pienso, espero, me olvido, veo TV, cojo otro libro, adelanto trabajo, toso, y los síntomas continúan y se van.

El lunes terminó, la semana apenas empieza, acaba de salir una noticia que dice que el tiempo de incubación ya acabó y a partir de esta semana nuevos casos aparecerán.

Virgen de Chiquinquirá, en tus manos dejamos esta semana que ya pasó y la cuarentena obligatoria que queda.

SOBRE EL AUTOR

Johan Andrés Rodríguez Lugo

Futuro Comunicador Social Periodista Universidad del Quindío.

- Tomar café, comer mucha pasta, la música, los libros, los viajes, cosas simples y también algunas complejas - “No es que una quiera es que toca, entonces tin”- 

Contacto:

Facebook: https://www.facebook.com/johanandres.rodriguezlugo

Twitter: @UnJohanTin

Instagram: @Johan_RL

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