Sodom, galonadas de Agente Naranja en el Festival del Diablo

Cuando se suele hablar de thrash metal, la referencia más que obvia apunta hacia Estados Unidos, concretamente hacia ese cuarteto de bandas llamadas “Los 4 grandes” (Metallica, Megadeth, Slayer y Anthrax) queda en el aire la sensación de
que en otras ubicaciones geográficas la cosecha de bandas dedicadas al thrash fue o bien escasa o bien de baja calidad. Contrario a la idea anteriormente expuesta, Alemania ofreció en los ochenta un tridente de bandas de primerísimo
nivel en el panorama del metal de esa década, hablamos pues de Destruction, Kreator y los protagonistas de esta reseña: Sodom.


En las primeras grabaciones, el sonido y las letras de Sodom estaban orientadas hacia el satanismo o el ocultismo, una temática en extremo recurrente y por qué no, agotada hasta el cansancio, pero hace un poco más de 25 años, el Agent
Orange rompió con ese tratamiento estético para abordar una cuestión mucho más cercana a la realidad y por ende muchísimo más cruda, la guerra.


Agent Orange desde la portada anuncia que las cuestiones asociadas con la guerra de Vietnam serán el eje temático que prevalecerá en la obra, en lo musical, la apertura la marca el tema homónimo Agent Orange, que en sus primeros
compases no parece ser tan pesado como se pensaría, luego de un abrupto cambio la brutalidad musical cobra protagonismo con un ritmo frenético y la crudeza de la voz de Tom Angelripper que termina de añadir brutalidad al tema,
destaca en el intermedio del tema un efecto que asemeja a un helicóptero de combate que sume al oyente mucho más en la idea de lo que aquí se quiere transmitir.


Sin dejar descansar el oyente, llega Tired and Red, con un inicio galopante y contundente, la batería de Chris Witchhunter demuestra que es toda una maquina muy bien sincronizada y aceitada sobre la Angelripper y Frank Blackfire
despliegan su capacidad, en contraste al sonido pesado que impera en la canción, llama la atención la guitarra acústica que aparece a la mitad del tema, un interesante matiz que no por eso hace perder el hilo conductor de la canción, al
contrario, facilita prestar atención en torno a lo que Sodom quiere proponer. 

 

Si alguien quiere buscar en Sodom y su Agent Orange complejidad musical, interpretaciones finas o sutileza sonora llegó al disco equivocado, esto es una sucesiva descarga de brutalidad y crudeza, así lo demuestra Incest, una canción
que incluso se conecta con el death metal más primigenio y que es para los que degustamos de este tipo de sonoridades una pieza memorable.


Remenberthe Fallen es la canción que quizá engloba todo el concepto de lo que Sodom quiere exponer en este álbum, una canción dedicada a todos los combatientes y civiles que han perecido a lo largo de las diversas guerras en las
que la humanidad se ha enfrascado, sin perder el toque Thrash, a esta canción puede adjudicársele el mote de una de las más pegajosas de toda la placa discográfica considerando su estructura.


El sonido de avión en pleno bombardeo con el que arranca MagicDragon anuncia lo que se viene, una de las mejores canciones de todo el repertorio de Sodom y quizá de todo el thrash, el título hace referencia al modelo de avión usado en la
Guerra de Vietnam con el cual el ejército de los Estados Unidos realizaba bombardeos y ataques con ametralladoras de gran calibre a aldeas campesinas en las que se presumía se ocultaban miembros del Vietcong, el despliegue musical de los de Gelsenkirchen es sencillamente descomunal. 


ExhibitionBout es una especie de seguidilla del tema anterior en cuanto a lo musical, el segundo tema más corto en cuanto duración se refiere es una sucesión de velocidad hasta la segunda parte en el cual el caudal se reduce pero sin que
esto signifique una pérdida de intensidad, en la parte que marca el solo de guitarra de Frank Blackfire y hasta el final regresa la velocidad original. 


La influencia que ejerció Motörhead sobre el thrash alemán es imprescindible, testimonio de esa herencia se percibe en Ausgebombt, un tema que más parece una mezcla de Ace Of Spades u Overkill que un tema de los de la Cuenca del
Ruhr, pero no nos confundamos, esa referencia a Lemmy y compañía no es para nada despreciable, ante nosotros hay un himno absoluto del thrash alemán.


Llegando a los dos temas finales de este magistral Agent Orange, se asoma Baptisme of Fire, una canción que requiere especial atención en cuanto al trabajo de Witchhunter como baterista al demostrar su capacidad para sostener en sí el
patrón de la canción, también sobresale la eficacia de Blackfire como guitarrista quien despliega un solo magnífico.
El cierre de Agent Orange le corresponde a un cover la canción Don’tWalkAway original de la banda Tank, incluso para la realización de este cover Sodom no pierde la fuerza ni la contundencia, un cierre magistral.


Agent Orange ha sabido envejecer como una obra fundamental del thrash alemán. Y qué mejor una galonada en vivo de su Agente Naranja, el próximo 25 de noviembre en el marco de la tercera edición del Festival del Diablo en Bogotá, que
los ingredientes aquí puestos nos revelen a la que es quizá la mejor formación de Sodom y en la que la inspiración y fortuna hace que aún 28 años después, nos sigamos sorprendiendo de todo lo que este disco puede ofrecer.

Revista El Rollo 2017

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