Paramillo, reconocimiento del territorio

Recorrer el territorio es entender el porqué del espacio que nos rodea como sociedad y el cómo de los factores que intervienen en las actividades humanas.


La revista El Rollo subió a lo más alto del departamento, en un recorrido complejo por las pericias de principiantes en las alturas, pero con la satisfacción de comprender el entorno montañero, y en donde se da la oportunidad de conocer uno de los tantos y más diversos ecosistemas que nos rodean. Por primera vez estuvimos en el Paramillo del Quindío, realizando el ascenso a la montaña, siendo acompañados por la guía del destacado ambientalista calarqueño, Néstor Jaime Ocampo.

En casi 50 años de caminatas por la cordillera central, Néstor Ocampo nos expone que se ha evidenciado un significativo contraste entre diversos factores ambientales presentes en las montañas, en donde la rigurosidad de los cambios en el ambiente, incluso a más de cuatro mil metros de altura, es perceptible a simple vista.


El recorrido a la cima de la montaña hace parte de un reconocimiento del territorio y de su biodiversidad ecosistémica, en donde se presentan algunos aspectos que, en los últimos años, han sido afectados por el impacto de las actividades humanas.

A pesar de sus majestuosos atardeceres y finos encuadres entre los ríos y las montañas, el Quindío es el departamento de Colombia que más modificado tiene sus ecosistemas (1) , esto debido al uso actual de sus suelos, y en su proporción a los demás departamentos. El Paramillo del Quindío no es ajeno al cambio de su paisaje, siendo la ganadería extensiva, fuerte factor de impacto que ha traspasado la frontera que impone el frailejón; y la presencia de diversas especies invasoras de vegetación, que, en un inadecuado proceso de reforestación, se han instaurado, generando una inadecuada restauración ecológica. La
gran cantidad de monocultivos entre el Paramillo y la zona de amortiguamiento en el bosque alto andino del Valle de Cocora, crea la simplificación del ecosistema en la cordillera quindiana; se transpone equívocamente de una selva heterogénea a un bosque homogéneo.


El constante aumento en la temperatura es fuerte factor para ejercer una variabilidad climática extrema que ha presentado el departamento en las últimas décadas. El antiguo Nevado del Quindío fue el primer pico con nieves perpetuas en desaparecer del Parque Natural de Los Nevados, siendo uno de los cambios más evidentes del clima en las montañas de la Cordillera Central en tiempo reciente, convirtiendo las mayores alturas del departamento en turbios arenales que sólo guardan la memoria de un blanco pasado. Los cambios locales del clima, tan abruptos como complejos, han generado la preocupación
sobre el territorio, ya que entre menos agua arriba, menos líquido vital habrá para animales, plantas y humanos. Nos cuenta Néstor Ocampo, en charla entre amarillentas colinas y pequeñas quebradas y con cierta nostalgia, que el clima a más de cuatro mil metros, hace unos 40 años era insuperable; hoy, con sólo una simple camiseta, se cruza entre los majestuosos frailejones.

La agricultura, la ganadería y el turismo se han convertido en las principales fuentes de ingreso para diversas comunidades que han encontrado subsistencia en lo más alto de las montañas del país. Desafortunadamente, el Paramillo del Quindío no es ajeno a las actividades económicas que afectan el territorio. La gran cantidad de agroquímicos utilizados en los procesos de agricultura ha afectado, en buena medida, la productividad natural de los terrenos, donde la frontera agrícola ha sido modificada a medida que el uso del suelo va acortando territorio de páramo, y en donde entre los 3 mil y 4 mil metros, se
ha intervenido, de tal forma, que es evidente el cambio en el paisaje y la modificación de los tierra con la expansión de la ganadería, dejando procesos de erosión en el mismo. En los últimos años, el turismo en la región ha tomado gran importancia, convirtiendo a las caminatas, a través de las montañas del Parque Natural de Los Nevados, en otra fuente de ingresos, que tampoco es ajena al impacto sobre el medio ambiente.


En la jurisdicción del Parque de los Nevados, que comprende el Quindío, entre el Paramillo y la zona de amortiguamiento de Cocora, se evidencia, que el turismo, en gran medida, sobrepasa la capacidad de carga que puede soportar el territorio en momentos de cuantiosos visitantes, y en donde también, se deja de lado el fortalecimiento de realizar salidas guiadas con un aporte profundamente educativo e investigativo.

Existen muchas preocupaciones ambientales en el departamento del Quindío, temas como la calidad del agua, el uso del suelo, los monocultivos y la megaminería se han convertido en coyunturales durante los últimos años. Desafortunadamente, se tratan como temas de orden empresarial, en donde los recursos económicos y el interés por parte de las instituciones oficiales no es el suficiente para darle solución a las muchas problemáticas que persisten. El papel de la institucionalidad se ha quedado corto frente a las exigencias para mantener el orden ecológico y vital en un departamento agobiado por la modificación de sus
ecosistemas. Se ha pretendido y se ha realizado en cierta medida, un proceso de recuperación de la biodiversidad y de la cuenca alta del río Quindío, en donde se han adquirido predios para procesos de reforestación, en algunos casos no suficientes para la mitigación, o en otros, en donde se ha implantado vegetación ajena a la natural de la región.


El Paramillo del Quindío, ya no conserva sus blancas nieves. Ha quedado desterrado en una carrera hacia el inevitable futuro que enfrentan los glaciares de Colombia frente al cambio climático y el impacto del hombre. Pero, como la cumbre del departamento, aún conserva la majestuosa labor de ser florecimiento de las aguas que aún bañan el territorio que perdura en la hoya del Quindío.

Revista El Rollo

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Fotografías:

Pedro Nel Zuloaga Barbosa

Comunicador Social Periodista Universidad del Quindío.

Fanático de Metallica. “La vida no es una emergencia”

Facebook: https://www.facebook.com/pedronel.zuloagabarbosa

Luis Hernando Restrepo Aristizábal

Comunicador Social Periodista de la Universidad del Quindío.

Periodista ambiental. Viverista empírico. Death & Roll para suavizar el oído. Construcción de memoria por medio de la escritura. 

Contacto:

Facebook: https://facebook.com/luisrestrepoa

Twitter: @luchorestrepoa

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