Construction time again significó para Depeche Mode un gran paso hacia adelante, por un lado Alan Wilder se suma como miembro oficial de la banda, por otra parte el sonido de la banda se aleja paulatinamente del pop electrónico y entra en los terrenos del industrial que a su vez va de la mano con el enfoque lírico del disco: las relaciones sociales y los conflictos políticos lo que en definitiva proyecta a Depeche Mode como una banda ambiciosa y con un amplio horizonte creativo.

Alan Wilder es el gran protagonista en la composición de Black celebration, la oscuridad como recurso musical y lírico se desparraman por todo el álbum lo que por fin transforma a Depeche Mode en una agrupación madura tanto para la crítica como para su público lo que poco a poco los vuelve una banda de culto.

Primer disco de unos aún adolescentes que descubrían las posibilidades de los instrumentos electrónicos como recurso compositivo notablemente influenciados por la obra de los alemanes Kraftwerk. Speak and Spell es además el único álbum en el que aparece Vincent Clarke como miembro de la banda.

Tras la salida de Vincent Clarke el liderazgo para la composición de las canciones es asumido por Martin Gore y este giro en la dirección musical empieza a revelar uno de los rasgos característicos de Depeche Mode: la profundidad lírica para tratar las relaciones humanas alejándose del esquema clásico de canciones de amor-desamor de las canciones pop.

Music for the masses fue hasta ese momento el disco más sólido de Depeche Mode lo que sirvió para dar el gran salto al mercado de los Estados Unidos y consolidarse como una de las mejores bandas de su generación. Basta con escuchar Never let me down again o Behind the wheel para corroborar que Depeche Mode sobresalía muy por encima de sus contemporáneos.

La nueva década significó con Violator el salto definitivo de Depeche Mode a la grandeza absoluta. Este álbum supuso la consolidación de los grandes elementos sonoros y estéticos de Depeche Mode: letras maduras y profundas sobre las luces y sombras de la condición humana, sofisticación instrumental y compositiva con acercamientos al folk, el soul y el blues como en Personal Jesus o con magistrales piezas con estribillos pegajosos como Enjoy the silence.

Otro rasgo característico de Depeche Mode a nivel lírico empieza a revelarse en Some great reward: la complejidad de la sexualidad humana. Ese es el caso del tema Master and servant que puede entenderse como una apología a las relaciones sadomasoquistas o como el ejercicio del poder de los fuertes hacia los débiles. Musicalmente Some great reward empieza a mostrar a Dave Gahan como un vocalista que se distancia de su voz juvenil y se asoma una voz adulta, profunda y si se quiere, oscura.

Songs of faith and devotion es una especie de continuación de la grandeza de Violator en el abordaje temático al sexo y la religión y la forma en la que ese tratamiento lírico se amalgama con los guiños a la música negra más el añadido de la influencia del rock alternativo que permea todo el disco. La adicción a las drogas y las tensiones grupales pasarían factura con la salida de Alan Wilder.

Tras la senda de autodestrucción que significó Songs of faith and devotion las fuerzas se reconfiguran dentro de Depeche Mode con la salida de Alan Wilder dando paso a Martin Gore como principal compositor. Ultra es un disco que refleja la oscuridad por la que pasaba la banda pero también evidencia la fragilidad de unos individuos que tratan de reconstruirse y rehabilitarse para continuar adelante a nivel personal y musical. 

Primer disco de estudio de Depeche Mode en el nuevo milenio, una era en la que sobresalían bandas y artistas que crecieron con la influencia de Depeche Mode y en la agrupación británica supo encajar incorporando elementos del trip hop o el ambient para sentar testimonio de ser una banda que podía seguir marcando la pauta aunque eso signifique tener para ese momento veinte años a cuestas desde su primer álbum de estudio.

Tras haber superado un largo proceso de reconstrucción, Depeche Mode edita un disco plagado de penumbras a nivel lírico, en lo sonoro este disco sobresale por las conexiones con el krautrock alemán y el synth pop británico que ellos mismos ayudaron a edificar. Un detalle que no se puede dejar de lado: Dave Gahan aporta sus primeras composiciones en Suffer well, I want it all y Nothing’s Impossible.

Luego de más de venticinco años de carrera es inevitable que una banda como Depeche Mode no sea autorreferencial, es así como Sounds of the universe es una especie de reconexión con sus discos de la segunda mitad de los años ochenta pero sin perder frescura ni autenticidad.

Si Sounds of the universe fue su disco de autoreferencias ochenteras, Delta Machine es lo propio pero estableciendo puentes con discos como Violator, Songs of faith and devotion o Ultra, además de revisitar uno de los sonidos predilectos de Martin Gore: las músicas afroamericanas adaptándolas al marco sonoro de Depeche Mode.

El mundo vive tiempos sociales y políticos convulsos y Depeche Mode no se abstrae de esas realidades, esas atmósferas temáticas son las que toman protagonismo en Spirit, su más reciente álbum de estudio que manifiesta que Depeche Mode sigue siendo una banda con cosas relevantes para decir.

SOBRE EL AUTOR

Juan Francisco Jaramillo

Comunicador Social Periodista, Universidad del Quindío.

Leer, coleccionar música, caminar, ver documentales - "En tiempos donde todos hablan al unísono es importante escuchar las voces divergentes". 

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